¡Muy buenos días, tardes o noches!
Os escribo desde nuestro piso, y no en un piso de paso, como
en los últimos 6 meses, sino como ya “nuestro” piso! (no os toméis el posesivo
al pie de la letra que estamos alquilando). ¡¡Por fin tenemos casa!! La mudanza
llegó sana y salva a día 13 de noviembre, por lo que a día 15, con todo montado
y limpito, nos trasladamos… para irnos el 18 de viaje durante dos semanas. Así
que sí, tenemos el piso un mes, pero en días enteros lo hemos disfrutado como
6, por lo que lo tenemos todo un poco patas arriba y estamos decidiendo dónde
van los estantes, los cuadros, las velas y los cubiertos. Las fotos, para el
post de enero ;)
Y sí, como muchos sabéis, hemos estado dos semanas dándonos
un paseíto por el país: Los Ángeles, San Diego, Chicago, Racine (Wisconsin).
¡Cómo cansa estar tanto tiempo fuera de casa! Sobre todo cuando, lo dicho,
teníamos mono de “hogar” desde hacía tantos meses… Pero el viaje ha merecido la
pena, para qué negarlo.
El viaje a Los Ángeles era principalmente por trabajo de
Enrique: la LA Auto Show tenía lugar esa semana y allá que me uní para hacerle
compañía en las tardes-noches (única y exclusivamente por eso, porque soy una
buena mujer y no quiero que mi marido se quede solo unas horas del día, aunque
seguro que hay quien piensa que era por visitar Los Ángeles).
Hemos hecho todo el turisteo posible en las tardes-noches,
después de la feria, y el fin de semana, que nos quedamos por allí para poder
hacer más turisteo todavía. Así, fuimos a ver el Paseo de la Fama (si sólo Hugh
Jackman se hubiera aventurado esa misma tarde a ver su estrellita…), el teatro
chino con las huellas de las manos y los pies (busqué la de Audrey por todas
partes, pero por lo visto no está, aunque conseguimos alguna que otra foto
digna de Enrique con huellas de otras celebrities), el Farmers Market, donde
había una tienda española pero no, no Cola-Cao, para desgracia de Enrique; El
Grove, centro comercial decoradísimo de Navidad lo que, a 25 grados resulta un
tanto desconcertante (los sudamericanos que leáis esto no lo encontraréis tan
desconcertante, pero para los del hemisferio norte sí lo es un poco), calles
con hileras e hileras y más hileras de palmeras, Rodeo Drive (no voy a decir
que me sentía como Julia Roberts en Pretty Woman porque puede ser un poco
ambiguo y conozco lo malpensados que podéis ser algun@s), el distrito chino y
el japonés, donde curiosamente Enrique se compró un donut con bacon… (…)
Conseguimos fotos muy chulas con el signo de Hollywood
porque seguimos las indicaciones de un foro pero, sobre todo, porque un señor
muy amable (David), nos indicó un camino por detrás de una verja que “parecerá
que es un camino privado pero no lo es” y, no contento con darnos indicaciones,
nos acompañó, nos colocó entre unos matorrales verdes y nos hizo agitar manos y
sonreír y casi decir “Viva España” (porque por supuesto chapurrea las tres
típicas palabras/expresiones en español: grasias, una servesa por favor, hasta
la vista amigos” y lo hacen con mucho entusiasmo). Hay que decir que a las
suecas rubias y altas que vinieron detrás les hizo un poco más de caso, pero
claro, eran suecas, rubias y altas. El resultado la verdad es que está muy
bien, así que agradecemos a David de todo corazón que nos enseñara el camino
oculto. Si alguien va próximamente que me lo diga y le paso el secreto ;P
Para vistas, el Griffith Observatory: además de ser súper
interesante porque es un observatorio y dentro lo tienen musealizado, el
panorama fuera es… ¡Impresionante! Y más si aprovechas y vas cuando atardece.
Aquí me gustaría resaltar que creo que este país nos está ofreciendo los
atardeceres/anocheceres (¿cuál es la diferencia?) más bonitos que hemos visto
hasta ahora. Ya lo visteis con Fairhope, en Alabama, y en este viaje, el que
disfrutamos desde el observatorio no es el único. Eso sí, cuando llegas dos horas antes del atardecer, se hace propicio hacerse muchas, muchas fotos, y los resultados pueden ser cuanto menos graciosos (más si en realidad pones a prueba repetidamente la opción de tu cámara de hacer foto cuando detecta una sonrisa):
El sábado por la mañana nos levantamos prontito prontito,
pero por una buena causa: ¡¡¡ Visitar los estudios de la Warner!!!! La emoción
que me embargaba era comparable a la del día de Reyes o el de mi cumple: vimos –entre
muchos otros- el set del Central Perk de Friends (¡!!!), la casa de Lorelai, el
estudio de baile de Miss Patty y el diner de Luke de las Chicas Gilmore!! Las
fotos de estas dos series las podéis ver abajo (de hecho, en la de las chicas
Gilmore, la foto de abajo del todo son las casas de Lorelai, a la derecha, y a
la izquierda la que se usaba para grabar la casa de los padres de Ross y Mónica
en Friends; vamos, que 2 en 1!!), nos probamos el Sombrero Seleccionador de
Harry Potter (que, por cierto, a mí me envió a Gryffindor y a Enrique a
Slytherin, yo no digo nada…) y vimos las máscaras de Batman desde el principio
de los principios.
No nos dejaron sacar fotos cuando visitamos sets de series que están en marcha, pero también vimos los escenarios de The Big Bang Theory y Two and a Half Men. ¡Mola mucho! De repente todo parece más tangible y te imaginas a los actores como personas y no como seres mágicos, lejanos e intocables. No vimos a ninguno porque era sábado y aquello estaba desierto. Yes, my friends, por lo visto el viernes después de comer recogen el chiringuito y las súper estrellas disfrutan de un finde como cualquier funcionario. Quién lo diría, ¿no? Nosotros pensábamos que eso sería un hervidero de gente yendo y viniendo, empujándonos y tirándonos el café, y nada más lejos. La guía nos dijo, de todas formas, que era mucho mejor así, porque de la otra manera no hubiéramos podido ver los sets de las series en marcha. También visitamos las naves con el atrezzo (gigantes y repletas de todos los objetos imaginables) y deambulamos un poco por los estudios en general.
Por supuesto también pasamos por Venice Beach, la playa
donde suelen rodar las escenas de pelis en Los Ángeles, llenas de tiendas,
gente patinando, zonas de monopatín, gente haciendo lecturas dramatizadas de
Moby Dick en la playa, etc., y la zona con canales tipo Venecia donde no nos
importaría tener una casita. Aunque fuera una casita para el perro. O de
ratoncito. Y cómo no, el Pier, que también os sonará de miles de pelis y series
con la montaña rusa, la noria y, cómo no, otro atardecer digno de foto y
mención.
La visita a San Diego fue corta pero nos gustó mucho: es un
rollo mucho más tranquilo que LA, pero también lleno de surferos (fijaos en la
foto donde hay un tobogán donde la gente aprende a surfear… ¡Es en la terraza
de un bar!¡Menudos leñazos se metían algunos!), tiene una zona antigua muy
bonita que, aunque turística a más no poder, evoca un pueblo de la región hace
unas cuantas décadas, muy a lo peli del oeste pero con alma mexicana (y es que
lo que no sabíamos nosotros es que el estado de California era propiedad de
México hasta 1850, según decía un cartel del pueblo), estuvimos en La Jolla
(sí, la palabra tal cual duele a la vista, pero se escribe así) se pueden ver
congregaciones de leones marinos tan panchos disfrutando al sol, y, cómo no,
otro atardecer de colores amarillos, naranjas, violetas, lilas, púrpuras… Nos
estamos malacostumbrando a estas vistas ya ;)
Como podréis comprobar por las fotos, el clima en California
una pasada, muy parecido al de Valencia. Y, por eso mismo, el pequeño cambio al
llegar de 25 grados a -5 en Chicago fue cuanto menos chocante. Y el viento
gélido, mare meua, no en vano se le llama a Chicago la Windy City (aquí pondría
el emoticono de la carita medio azul con las manos en la cara como el cuadro de
Munch).
Menos mal que íbamos preparados y pudimos pasear el Downtown entre los rascacielos, hacernos fotos en The Bean, ir al Navy Pier (con más viento todavía, no sabía dónde meterme!!), subir a la Willis Tower y quedarme unas dos horas temblando después de hacernos fotos en el cubículo de cristal a más de 400 metros de altura (yo no estaba ahí tan “casual” o “cool” como Enrique, nótese mi sonrisa tensa), coger el Loop, el tren de Chicago, ir al Art Institute of Chicago (qué cuadros, qué maravilla) comer pizza al Chicago Style (como súper altas y hechas en una especie de cazuela) y de ahí… irnos a un sitio mucho más frío a pasar Thanksgiving…
Menos mal que íbamos preparados y pudimos pasear el Downtown entre los rascacielos, hacernos fotos en The Bean, ir al Navy Pier (con más viento todavía, no sabía dónde meterme!!), subir a la Willis Tower y quedarme unas dos horas temblando después de hacernos fotos en el cubículo de cristal a más de 400 metros de altura (yo no estaba ahí tan “casual” o “cool” como Enrique, nótese mi sonrisa tensa), coger el Loop, el tren de Chicago, ir al Art Institute of Chicago (qué cuadros, qué maravilla) comer pizza al Chicago Style (como súper altas y hechas en una especie de cazuela) y de ahí… irnos a un sitio mucho más frío a pasar Thanksgiving…
¡Racine! Esta ciudad es donde Enrique estudió un año de
instituto –Highschool-. Nos quedamos en casa de April, con quien vivió cuando
estuvo aquí, y su prometido Jason, y disfrutamos de un gigantesco pavo y todos
los acompañamientos típicos preparados por la hermana de April, JoAnn, para la
cena del jueves noche. ¡Qué bueno estaba todo! Desde aquí agradecemos a los
anfitriones porque podemos decir que hemos disfrutado de una auténtica cena de
thanksgiving. Y sí, nevaba fuera, el coche se helaba por la noche, el agua que
dejábamos en el coche se convertía en hielo, había estalactitas en las vallas
que daban al lago (vedlo en las fotos), el mismo lago se congelaba… Fresquete,
vamos. Como en Manzanera las noches de agosto, pero un poco más.
Personalmente me hizo
muchísima ilusión conocer a amigos suyos de cuando era un adolescente viviendo
en Estados Unidos, ver su instituto, comer en sus bares favoritos, ver la casa
donde vivió… ¡Toda una experiencia! Además, Enrique ganó un nuevo mote, muy de
su gusto, cuando no contrató seguro extra para el coche y el de la compañía de
alquileres de coche le llamó “Mr. Danger” (Sr. Peligro). Creo que la frase final
para intentar convencerle y hacerle entrar en razón fue algo como “Ok, Sr.
Peligro, ya veo que le gusta vivir peligrosamente”. Sin comentarios.
También es digno de mencionar que el viernes por la noche
fuimos a cenar por ahí con unos amigos y yo me empeñé en aprender a pronunciar
la palabra “water” más a la americana. Parece fácil, pero no lo es! Me refiero
a decirlo y, si alguien te oye sólo decir esa palabra, que no piense que eres
guiri: algo así como “guorer”. (Sé que muchos de vosotros lo estáis
pronunciando en voz alta ahora mismo). Pues ahí que nos pusimos todos en la
mesa, después de que pidiera yo un “glass of guorer”, a decir compulsiva y
repetidamente “guorer, guorer, guorer”, hasta que la camarera volvió a pasar y
me dijo toda apurada “ah, sí, lo siento, en seguida te traigo tu agua”,
pensando probablemente “menuda panda de tarados, mejor les traigo ya el agua y
que se vayan”. El día que me sienta fuerte y segura para afirmar que sé decir “water”
a la americana os lo haré saber X)
Y después de pasar calor, frío y más frío, por fin llegamos
a Atlanta, donde disfrutamos de un clima intermedio, estamos en proceso de
decorar nuestro nidito y nos preparamos para los siguientes viajes: Enrique
México la semana que viene (por trabajo) y yo… ¡Valencia! Aprovechando que sigo
esperando mi permiso de trabajo, estas navidades voy casi 4 semanas porque, una
vez encuentre trabajo, quién sabe cuántas vacaciones conseguiré y cuán a menudo
podré ir a disfrutar de vuestra compañía… Así que os exprimiré al máximo, ya os
aviso :)
Un beso gigante, escribiré de nuevo en enero cuando haya
vuelto de la terreta.
Rosa
¡Por cierto! Ya hemos cocinado en nuestra nueva cocina y
hecho mucho humo. ¡Y la alarma no ha saltado! ¡Bien! ¡Viva! Después de que me
pasara una segunda vez en el apartamento temporal, estando sola y skypeando con
mis padres (mi madre se puso más nerviosa que yo) y ya casi vistiéndome de
forma apropiada para la llegada de los bomberos, agradezco mucho que este
detector sea un poco más racional y nos deje margen para cocinar buenos steaks.
Quedáis invitados a cenar steaks a casa. ;)
XXXXXX
Good
morning, afternoon or evening!
I’m glad to
report that I’m finally writing from our apartment, and not just a temporary
apartment, but “our” apartment, the one we are staying in. We have a home at
last!! Our stuff arrived on November, 13th (everything save and
sound), so we moved on the 15th to leave again on the 18th
for our two-weeks trip. So, if you do the math, we’ve enjoyed of our new
apartment for 6 days, so now we’re just tidying, organizing and deciding where
to put the shelves, the pictures, the candles and the dishes. In January I’ll
post some pictures of it ;)
And, as
many of you know, we’ve decided to go for a stroll for two weeks around USA:
Los Angeles, San Diego, Chicago and Racine, in Wisconsin. It has been an
exhausting trip, especially when we already had all our stuff at the new
apartment, but it was worth it :D
We went to
LA because Enrique had to attend a fair there, the LA Auto Show, so I joined
the cause to be a good wife and be with my lonely husband in times of need
(some of you can think that I just wanted to visit LA, and… yeah, you might be
right).
We’ve tried
to be good tourists and visit everything you are supposed to, so every week day
after the fair we’ve gone for a walk and we stayed the weekend there so that we
could see something with the daylight. So we visited the Walk of Fame (if only
Hugh Jackman had visited his own star that evening), the Chinese theater with
the hand and footprints of many celebrities (I looked from those from Audrey
Hepbunr, but they were nowhere to be found, we got some interesting pictures of
Enrique, though), the Farmers Market, where there was a Spanish Food Store but
no Cola-Cao, sadly for Enrique; El Grove, an open-air mall with all its
Christmas decoration set up (a little disconcerting when you have 25 Celsius ),
palm trees everywhere, Rodeo Drive and its luxury shops (I’m not gonna say that
I felt like Julia Roberts in Pretty Woman because I know that can be a little
ambiguous and I know some of you can be evil-minded), the Chinese district and
the Japanese one, where Enrique found a donut with bacon as topping… (..)
We got many
cool pictures with the Hollywood sign because we got a good address in a forum,
but especially because we met David, a very kind man who was jogging and offered
to guide us to the “perfect spot”, behind a chain that said “restricted area”
but, according to David, it was only meant for cars. He even insisted on taking
us some pictures, made us wave, smile, almost jump. He was pretty excited about
it! It’s fair to say that he was much nicer to the blond, tall Swedish girls
that came behind us, but of course, they were blond, tall and Swedish! The
resulting pictures were amazing, so we thank David with all our heart and, if
you’re going to LA soon, tell us because we can tell you the secret spot ;)
Other
amazing views we got were at the Griffith Observatory: we went at nightfall, so
it was notably beautiful. Here I’ve got to say that, so far, the USA have
offered us the best nightfalls we’ve ever seen. They’re just so beautiful!
On Saturday
morning we woke up really early but for a good cause: visit the Warner
Studios!!! I was as excited as in Christmas Eve or at my birthday! We visited (among
others) the Friends and Gilmore Girls set (if you don’t know it, I’m a huge fan
of Friends, you can see the pictures below), we tried the Sorting Hat from
Harry Potter (btw, he sent me to Gryffindor and Enrique to Slytherin…no
comments), saw the atrezzo from all the Batman editions, the masks and the
capes and everything.
We couldn’t
take pictures of the on-going programs but we also visited the Two and a half
men and The big bang theory sets. It was so cool! Suddenly you notice that real
people go to work there, human beings like us. We saw no celebrities because it
was a Saturday and it appears that, as normal human beings, they also work as a
normal human being and, from Friday afternoon until Monday morning, the studios
are like a desert. We thought we would see everyone in action or even bump into
Hugh Jackman or Ben Stiller, but nope… The guide said this is way better,
because otherwise we wouldn’t have been able to visit the sets (because they
would be using them).
Of course
we also went to Venice Beach, where all the skaters, colorful shops, surfers
are and to the channels where we wouldn’t mind owning a place (there you have a
gift idea). Near to it it was the Pier, with the popular wheel, the
roller-coaster and another beautifull nightfall.
We went to
San Diego to spend the day and we enjoyed it a lot: it’s much more quiet, but
also with plenty of different activities: in a bar by the beach there’s even a
device to practice surfing. It was a lot of fun just sitting there with a
lemonade and watch them fall :P The old town is also very nice, very Mexican as
well (we didn’t know that California belonged to Mexico until 1850) and also
went to La Jolla, where congregations of seals were there, just sunbathing.
As you can
appreciate in the pictures, the weather was amazing, warm but not hot, very similar
to Valencia in the Spring or Autumn. That’s why it was quite shocking flying
direct from LA to Chicago, where it was -5 Celsius. And so windy!! Luckily we
went prepared and could walk through the Downtown, the amazing buildings, the
Millenium Park with its Bean, the Navy Pier, go up to the Willis Tower (I kept
trembling for two hours after we stood on the glass cubicle, more than 400
meters high), we took the Loop, went to the Art Institute of Chicago, had
Chicago style pizza and then went to an even colder place…
Racine!
This is where Enrique went to High School when he spent a year 15 years ago. We
stayed at April and Jason’s and went to have the Thanksgiving dinner at JoAnn’s.
OMG, what a dinner! The Turkey was delicious, and huge, btw, and also all the
other stuff (I don’t remember the name of everything, I just remember
everything was yummie!!). We thank you all for that lovely evening <3
And yes, it
was cold: it was snowing outside, the water in the car froze during the night,
there were stalactites everywhere, the
lake was frozen!! But I was really excited to see the place he has talked so
much about for the past 15 years: the high school, the house where he stayed,
the bars he liked… It was pretty cool. And he even earned a new nickname from
the worker at the rental car center: as Enrique didn’t chose the extra
insurance for an extra insurance, he tried to convince him telling him
something like “ok, Mr. Danger, I see you live dangerously, whatever you want”.
Friday
evening was fun too. We went with April, Jason, JoAnn and Eric to have dinner,
and I decided it was the perfect time to learn how to say “water” without
sounding Spanish or an outsider. Something more like “worer” (it’s not that
easy!). So there we were, all saying “worer, worer, worer” until the waitress,
whom I had previously asked for a glass of water, passed by and said something
like “oh, ok, I’m sorry, I forgot about your water, I’ll bring it immediately”,
and probably thought “I’m gonna bring it asap so that this group of freaks can
go home”! X)
And, after
the warm, cold and freezing weather, we finally got home, where the weather is
again warm (not for too long, but at least as a welcome back) and we can relax
and enjoy our place for… one week! Next week Enrique will be heading for Mexico
and I’ll be on my way to my beloved Valencia, where I expect to see most of my
friends and family! I’m really looking forward to it, so get ready!! :D:D:D
Lots of
kisses! I’ll post again in January, once we’re back from Spain!
Rosa












