jueves, 30 de octubre de 2014





Atlanta: sobre patriotismo, la Stone Mountain y comida.


¡Buenos días, tardes  y noches! (Depende de desde dónde me leáis).


Por aquí continuamos con nuestra aventura atlanteña y, por supuesto, con historietas que contar (no esperabais menos de nosotros, ¿verdad?). 

Hoy merece la pena empezar hablando de comida: una cosa que estamos aprendiendo a la fuerza es que siempre que podamos, tenemos que comer sano si queremos volver a España y ser reconocidos por familia y amigos. Porque, como dice Enrique, Estados Unidos en general huele a carne a la brasa, a comida rica, a “voy a pegarme un atracón y de aquí no me levanta nadie”. Los primeros días ya nos hicimos los locos, con eso de “acabamos de llegar” y nos pegamos atracones varios: que si costillas por aquí, que si hamburguesa por allá, que si patatas, nachos, tomates verdes fritos, tacos, y un largo etcétera. Parece que esa costumbre ya va remitiendo y cocinamos mucho en casa.
 
Lo bueno es que, en los súpers hay (casi) de todo, y encontramos también variedad europea como paella valenciana (ché qué bo) y vino de nuestra región (nótese el dibujo de la Estación del



Norte en la etiqueta, qué ilusión ver eso por pasillos de supermercado a tantas millas, digo kilómetros, de casa!), exquisiteces como Sangría Don Simón o productos alemanes ideales para organizar toda una Oktoberfest, como el cartel indica, y mostaza traída directamente de Düsseldorf. Enrique sigue buscando Cola-Cao desesperadamente, cómo decirle que no hay esperanza (la hay si te quieres gastar 15 dólares en un bote de 400g, y no sé yo si es muy buen negocio para nosotros). Ya me veo sobredosis de Cola-Cao en sangre las próximas navidades.





El finde fuimos a visitar Stone Mountain, lo que viene siendo la montaña de granito (únicamente) más grande del mundo. La verdad es que es un “trozo” de roca bastante impresionante, desde el cual además se ve, a lo lejos, Atlanta y su skyline. Las vistas son muy bonitas y la subida agotadora. Además, como buena atracción estadounidense, la visita está amenizada de todas las formas posibles: casetas con comida –de la que hemos hablado antes, no de la de verduritas y alimentos bajos en sal y colesterol- de la cual me quedo con los funnel cakes, una especie de buñuelos aplastados con azúcar en polvo por encima (rico, rico!), partes de la montaña excavadas para mostrar en relieve a tres figuras representativas de los Estados Confederados de América: Stonewall Jackson, Robert E. Lee, and Jefferson Davis;.un tren, antaño de vapor, hoy eléctrico, que va a la friolera velocidad de 1km/hora (dato inventado para indicar que era lento cual tortuga marcha atrás) atracciones para niños, concursos de calabazas (recordemos que estamos a vísperas de Halloween), venta, venta y más venta de cosas. 
















Pero, lo más gracioso y uno de los motivos por los que nos habían animado a visitarla, es el “Laser Show” que hacen al final. Perdón, el “Laser Show Spectacular”, que sin el “spectacular” parece que no es la mitad de impresionante. Sobre la parte de los relieves, se hace un juego de luces, lásers y fuegos artificiales que van repasando las figuras más importantes del estado de Georgia para culminar con el himno de los Estados Unidos de América, para lo cual uno se tiene que levantar (educadamente, sobre la pared de la montaña te ponen un “Please, rise”, “por favor, de pie”, y ojito si no te levantas) y mirar con solemnidad a los 3 héroes americanos mientras sobre su superficie ves la bandera, los presidentes y los grandes momentos del país. Un poco como la Crida de Valencia frente a las Torres de Serrano, pero a lo grande. Y en el aire flota una sensación de orgullo que, para ser sinceros, choca mucho, impresiona, es algo a lo que definitivamente los españoles no estamos acostumbrados. 







De hecho, lo que vienen siendo muestras de patriotismo ya os imaginaréis que están por toda la ciudad: banderas por doquier e incluso hemos llegado a ver matrículas de coche donde los conductores reflejan su amor y orgullo por haber participado en guerras como la de Vietnam.





También nos vamos integrando en algunas costumbres estadounidenses, como el viernes pasado, que fuimos con Marta y Jordan a un pub/sports bar donde puedes ser como súper “cool” y tomarte algo en un pub molón y acto seguido jugar a encestar en canastas varias, a una especie de petanca-cool, a los bolos (cool) y a un juego que, por lo visto es muy típico aquí y en que se tiran discos sobre una tabla de madera ultra deslizante y tienes que conseguir situarlos en cierta parte de la madera para conseguir puntos y ganar al contrincante. 

Muy divertido, prometemos llevaros si venís a vernos :)

Como veréis, por ahora no nos aburrimos. ¡Esperamos que os vayan entrando ganas para venir a vernos! 

Seguiremos informando, por lo pronto… ¡Cuídense!

¡Besitos! xxx

***



Good morning, afternoon or evening!!! (Depending on where are you reading this from!)


Here we are, still living the American adventure and, of course, with little anecdotes to tell you (I bet you were looking forward to hearing them!)


First of all, I think food is something to talk about: we are learning that we must eat healthy food at home (or at least try it), because once you’re out… it’s really difficult to keep healthy. And if we want to be recognized by you once we come home at Christmas, we really have to try hard. Because, as Enrique says, USA smells like meat, like yummy steaks, like “I’m gonna eat so much that I won’t be able to move from this restaurant for hours”. First day we had the excuse that “we had just arrived”, so we tried lots of things: incredible ribs, hamburgers, fries, fried tomatoes, tacos, etc, etc, etc. At least we made a commitment and are cooking a lot at home. 


The good thing is that here you can find many, many things in the supermarkets. Even ingredients to cook “paella valenciana”, wine from Valencia, sangria from Spain or even food to celebrate an Oktoberfest and mustard from Düsseldorf. Enrique is still looking for Cola-Cao, I don’t know how to explain to him that there’s no Cola-Cao, and that there are few chances that he’ll find some… I’m expecting a Cola-Cao overdose during Christmas back in Spain. 


Last weekend we went to Stone Mountain, the biggest “rock mountain” of the world (rock as in made of rock, not the rock&roll mountain XP). It’s quite a piece of rock, what they have here. From the top of it, you can see Atlanta and its beautiful skyline: the views are amazing, and the walk to the top, exhausting! They have made quite an attraction park there: you can find carnival food (I discovered the funnel cakes, delicious!), attractions for kids, a train that surrounds the mountain, pumpkin contests (now that Halloween is around the corner), gift shops and more gift shops. And then, at the end of the day, they perform a “Laser show”, which they call the “Laser Show Spectacular”. On one of the walls of the mountain, where three important figures of the Confederates States of America are carved, they cast all kind of images of important people or locations of Georgia, and at the end, everyone has to stand up to listen to the anthem. It’s quite shocking for us, Spaniards, to see that kind of solemnity when hearing an anthem, but it was really great experiencing it. 


It’s actually quite common to see patriotism symbols everywhere: flags in many houses or even the car plates, where one can write his/her own message for the other drivers to see. This is an example of a proud veteran who fought on the Vietnam War.


Last Friday, we went to a very cool bar, where you could either stand cool and drink cool drinks or go and play different games, like pin bowling, some kind of basketball or this game we learnt and played with some friends , where there’s a sliding wood surface and you have to throw discs and get some points depending on where the disk stops. We had a great time! But always remaining cool, you know. We promise we’ll take you there if you come and visit ;)


As you can see, we manage not to get bored. We hope it’ll continue this way a little longer! 


We’ll keep you updated. Meanwhile… Take care! 


xxx


martes, 21 de octubre de 2014

¡¡Hola a todos!!!

Por fin encontramos un ratito para escribiros y contaros un poco sobre nuestra nueva aventura americana. Llevamos solo una semana en Atlanta y parece que llevemos dos meses... ¡Pero es que no hemos parado!

Cabe decir que la última semana en Düsseldorf hizo (bastante) difícil la partida: muchas despedidas de gente con la que ya has formado una rutina y unos vínculos fuertes, cervezas y cafeses con fotitos de grupo para recordar los buenos momentos, la encantadora boda de unos muy buenos amigos o los vídeos -tan grandes- que nos preparasteis para aseguraros de que, al menos yo, soltara una lagrimita (y lo conseguisteis, ya os lo dije!) en el aeropuerto a minutos de despegar. Fue una semana muy grande, por lo que GRACIAS  a todos los que formasteis parte de ella.






Dicho esto, el 12 de octubre, con complejo Cristóbal Colón, llegamos a Las Américas dispuestos a conquistarlas con bandera valenciana, alemana y española (y del Borussia Mönchengladbach).

La llegada no pudo ser mejor, concretamente por dos cosas: la primera es que no tuvimos ningún problema en inmigración. Es más, los policías fueron encantadores, nos dieron la bienvenida y nos desearon lo mejor en nuestra estancia en Estados Unidos. La segunda: el cielo azul. Esa rareza casi olvidada en las ciudades germánicas. Para los que todavía estáis por ahí, que sepáis que... ¡Sigue existiendo! ¡Hay esperanza!

Con todo esto, podéis imaginar que nuestro estado de ánimo era muy, muy positivo. De ahí ya nos vinimos a nuestro piso en el que estaremos hasta que nos lleguen los muebles y demás cajas (esos muebles y demás cajas que no vemos desde el 28 de mayo y que deben de pensar que les hemos abandonado en un frío y angosto contenedor en Munich).

Otro gustazo del día fue ir a un supermercado: pasillos grandes, amplios, ordenados, luminosos, con el 90% de lo que queríamos conseguir. Eso sí, desgraciadamente, ni atún en aceite de oliva a precios asequibles, ni Cola Cao, ni Ruffles "jamón-jamón". Aquí he de resaltar que me sorprendió una nueva modalidad de trabajo imprescindible y sin la cual la economía americana no se sustentaría: el "greeter", es decir, el "saludador" o "persona que recibe". Alguien que, con su chapita de "greeter" se te acerca y te dice "¡Hola! ¿Cómo estás? ¡Espero que bien! ¡Que tengas un buen día!". Vital.

Por fin, con nuestra garrafa de litros y litros de leche, garrafón de detergente y comidas varias, nos fuimos a casa a dormir a nuestra hora europea de las 4 de la mañana, 10pm en nuestra hora atlanteña. Eso sí, muy satisfechos porque encontramos algunos ítems muy interesantes:




El resto de la semana ha ido bastante rapidita: buscando piso como locos (hemos oído perlas como: "Ah, claro, que vosotros queréis ir andando a los sitios. Andar, qué costumbre tan europea"), solicitando el número de la seguridad social (que ya tenemos, ¡yay!), Enrique comenzando con la nueva empresa, conociendo a gente... El lunes mismo ya cenamos con Marta y su marido Jordan, amigos de Sara y Jorge (thanks por el contacto!), y ya probamos una de las cervezas que, intuyo, más gustan por aquí (la sweetwater 420). Una pareja encantadora que, además, vive a dos minutos andando de nuestra casa, cosa altamente improbable por estos lares. El miércoles fuimos a un evento de Internations, eventos dirigidos a expats en los que yo pensaba que la gente asistía para conocer a nueva gente y ampliar el círculo social, pero del que salí aprendiendo que la gente busca contactos laborales. Esa noche no comenzó del todo bien, porque prácticamente la tercera persona que vino a saludarnos acabó con toda la camisa manchada de vino tinto al darle la mano a Enrique. Muy efusivo, mi marido. Creemos que el vacío que se nos hizo luego fue porque el tal Tom (el meneado en cuestión) fue avisando a la gente de que no saludaran al "español que te tira las copas encima", pero justo cuando estábamos a punto de irnos conocimos a una pareja muy agradable (ella americana, él brasileño) con la que nos quedamos de tertulia un ratejo más e hizo que la noche mereciera la pena. También esperamos mantener el contacto con ellos :)

Además de este grupo, hay muchos otros para que la gente se reúna según sus aficiones e intereses, y nos recomendaron la página de "Meetup", en el que hemos encontrado algo interesante y, cómo no, grupos que no sé muy bien cómo definir (vedlo vosotros mismos en las fotos):


Traducción: Grupo de apoyo para el corte de pelo compulsivo, grupo de vampiros de Atlanta, grupo para mujeres altas.

Jueves, viernes y sábado fueron única y exclusivamente para buscar piso cuando Enrique volvía del trabajo. Hemos visto como unos veintipico, pero el estrés mereció la pena: hemos encontrado unos pisos que son una monada, muy cerquita del centro (sin estarlo del todo porque si no, las cifras eran astronómicas) y con todo lo que queríamos. Como aún no está firmando el contrato (están investigándonos para ver que hayamos sido buenos ciudadanos y decidir así que nos alquilan el piso), no queremos gafarlo y os daremos más detalles la semana que viene, pero si sale bien... Estaréis encantados de venir a visitarnos :)

Por supuesto ya hemos sufrido también un par de novatadas. La primera: el domingo quedamos con otra pareja de Barcelona, Rafel y Anna, que viven aquí y cuyo contacto nos ha facilitado Xavi (mil gracias!!). Quedamos para hacer brunch y aparcamos en el parking de enfrente del local. Salimos del parking, cruzamos la calle y dijimos "¡Se nos ha olvidado coger el tiket del parking!". Cuando Enrique volvió, ya teníamos el cepo puesto y 75$ de multa. Guay. A parte de esto, el brunch muy bien, acabamos los cuatro dando una vueltecita por el Piedmont Park (una maravilla) y tomando una cervecita en el porche de su casa, muy a la americana, rodeados de árboles y ardillitas.

La otra, mucho más vistosa, incluye camión de bomberos, policía y vecinos fuera del edificio. Ah, y dos trozos de carne. Y la no-existencia de un extractor. Creo que os hacéis una idea, ¿no? En resumen, Enrique asa dos trozos de carne, suena la alarma anti-incendio, la apagamos (me sentí Phoebe en aquel capítulo de Friends), 2 minutos después suena mucho más fuerte, luces por los edificios, puertas de seguridad de los pasillos cerrándose, cachocoche de bomberos en la puerta, vecinos con perros en el exterior, policía llamando a la puerta... Un show. Vamos, que acabamos asando la carne en la barbacoa comunitaria del jardín, y creo que es donde asaremos el resto de carne roja que nos queramos preparar. Y no, chicas, no me fijé en los bomberos, en ese momento no tenía la mente muy despejada!

Esta semana ya me puedo centrar en solicitar el permiso de trabajo, me miraré los museos de la zona y demás trámites. Algo me dice que también va a ser bastante ajetreada, pero hoy, lo que es esta mañana, pienso bajarme a las tumbonas de la piscina a disfrutar de mis 25º con sol y cargar batería y empezar a creerme que estoy al otro lado del charco y que la aventura acaba de empezar.

Os iremos contando más cositas.

Un montón de besos desde el nuevo continente :D

Enrique y Rosa

***



Hi everybody!

Finally we found a quiet moment to write about our American adventure. We haven’t had a minute since we landed!

Leaving Düsseldorf was quite difficult for us: we’ve met many good people and last week it was all about saying good-bye, having last beers, sharing magical moments like the wedding of a wonderful couple, the videos that some of you prepared so that we could remember you… It was a pretty great week, so we just wanted to thank to all the people that shared it with us :)

As you know, on October 12th, like many years ago Columbus did, we arrived at USA willing to conquer the country with our Valencian, Spanish and German flag (and of course with the Borusia Mönchengladbach flag!!).

The arrival was quite nice as well, mostly because the officers that helped us going through the immigration services were really, really nice and because… The sky was blue!! After so much time in Germany we had forgotten how it looked like, but it’s just there, blue, blue, blue. Friends who still live in Germany: the blue sky still exists, there’s still hope!

So we were in a very positive place. And it kept on going when we went to this really huge supermarket, so bright, so full of everything (sadly not full with Cola Cao, but we can consider us lucky anyway because we found chocolate “Valor”, direct from Valencia and really yummy). Something that was a bit of a surprise was to discover a new kind of job: the “greeter” at a shop, whose tasks are to greet you, obviously. “Hi, how are you? I hope you’re doing great! Have a nice day!” Well done. 

The rest of the week has gone really fast: Enrique has been settling up the new company, we have been looking for apartments and seen hundreds of them (and we’ve even heard sentences like: “You say you want to be able to walk to places? Walking is so European”), applying for social security number… 

On Monday we already had dinner with Marta and Jordan, friends of our friends Sara and Jorge. They are very nice and we had some beers and something to eat (I discovered the sweetwater 420, a kind of beer that Enrique enjoys a lot). They even live 2 minutes away from our apartment, which is really convenient! And also really rare here, where cities are so huge and spread. 

On Wednesday we attended an Internations event oriented to expats, so that they can meet people that are in the same situation (although I learnt that it’s mostly about making work contacts). We really didn’t start well, because the third person we met ended up with all his red wine on his white shirt, thanks to Enrique’s strong (I would say German) shake of hands. We can imagine that nobody talked to us after that because Tom (the wine guy) was spreading the word about “that Spanish that will spill your wine on you”. So we decided to leave, but just at that moment some very nice lady came and started talking to us. Finally, we stayed talking to her and her husband and having a really great time, so after all, it was worth it. 

Besides this Internations group, there are many different groups where you can meet people, depending on your hobbies and interests. There’s this web, Meetup, where you can even join the “Atlanta Obsessive Compulsive Haircutting Support Group”, the “Atlanta Vampire Meetup group” or the “Atlanta Tall Women Meetup”. We are torn; really don’t know what to do.

Thursday, Friday and Saturday were about apartment hunting. We’ve seen over 20, but just when the hope was starting to disappear, we found one that’s just perfect. We hope they accept our application, so finger crossed! When it’s 100% sure, we’ll tell you about it J On Sunday we met other Spanish couple that live here and ended up having such a nice day with them also!

Of course, we had our “first experience” with a couple of things, but the most (let’s say) fun one was one that included a firemen, firetruck, policemen and all our neighbors in the street. And two steaks.  You connect the dots, don’t you? Enrique was cooking meat, the meat produced some smoke, the alarm starts, the doors in the corridors close, lights blinking, firemen  and policemen entering our apartment, the two little sad steaks just laying there… Conclusion: no more cooking steaks inside. If we want red meat, we just go to the common barbeque outside, by the pool (which doesn’t sound bad either). And girls, no, I didn’t check the firemen out, it wasn’t the moment! Next time, I promise!

So this week Enrique will be working hard, now that the office seems to be set up and I’ll try to get my work permit. As for today, I was just laying by the pool to enjoy the 25º and waiting for the next days to arrive. The adventure has just begun…

We’ll keep you updated!

Kisses and hugs from the new continent!

Enrique and Rosa